Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis


DEMOLIENDO HOTELES

education @ 18:27

Dependiendo de la educación que cada uno de nosotros haya tenido, a algunos nos es más fácil que otros el acudir a un hotel o un hostal en compañía de nuestra pareja. He conversado de este tema hasta la saciedad durante todos estos años, con diverso tipo de gente y las opiniones son muy diversas. Como digo, los primeros años de educación son claves en este aspecto y prácticamente marcan la pauta de lo que será el comportamiento de las personas a este respecto. Evidentemente las personas que proceden de un colegio religioso, son las más renuentes a hacer uso de las instalaciones de un hostal, y mientras más férrea haya sido esta formación en la escuela religiosa, menos tolerancia tendrán hacia las personas que piensan y actúan distinto de aquellas. En efecto, el sólo hecho de pensar en esta posibilidad para buscar intimidad con la pareja ya está vulnerando sus principios más rígidos y se sienten en pecado, creen que sus oídos y su mente ha sido violentada por alguna fuerza o espíritu maligno que los intenta hacer caer en las tentaciones carnales. Y no exagero, ya que hay más de un cucufato suelto por allí pero, eso sí, bastante parapetado dentro de la sociedad, pues a estas alturas ya han perdido la preponderancia que otrora tuvieron. Ahora los cucufatos son vistos con malos ojos y hasta son calificados como personas muy peligrosas que por un lado se golpean el pecho y por el otro no dudan en apuñalarte para quitarte del medio. Para el cucufato, la palabra hostal u hotel es sinónimo de aberración y no hay vuelta que darle. Para su mente, el uso de estos centros de alojamiento sólo se puede concebir durante un viaje y no más.

 

            Pero como dije, las opiniones respecto a acudir a un hostal con la pareja están divididas. Hay personas que lo toman con total naturalidad y atribuyen esta etapa de la relación a la coyuntura del momento. En efecto, esto sucede cuando los dos miembros de la relación viven con sus familiares en casa. En ese caso, forzosamente deben echar mano de una habitación de hotel para tener su momento de intimidad pues es impensable tener relaciones en una casa donde en el cuarto contiguo sus padres o su hermano están viendo televisión. Pero también están las personas que no tienen ninguna necesidad de asistir a un hostal pues alguno de los miembros de la relación vive solo en su casa. En este caso, el argumento de acudir a un hotel, estriba en el hecho de la variedad. Efectivamente, todos sabemos que quizá el mayor enemigo de una relación –además de la falta de comunicación- es la monotonía. Además, la monotonía no se puede combatir y una vez que se instala en la relación, es muy difícil exiliarla. Uno debe actuar preventivamente y evitar que la rutina llegue. Para esto, las parejas no encuentran mejor aliado que un cuarto de hostal y a veces, son capaces de improvisar uno de ellos en un baño público, en el elevador de un edificio o hasta en un sanitario de avión durante un vuelo comercial. Todo vale a la hora de deshacerse del tedio y la monotonía. Dicen que estas “políticas” son capaces de revivir cualquier relación y darle un nuevo impulso. Cuestión de probar.

 

            Pero siguiendo con las opiniones, tenemos el otro extremo de las entrevistas, el correspondiente al grupo de personas que podemos considerar los feligreses del hostal. En efecto, estas personas no conciben pasar una semana sin haber ido al menos una vez al hostal y si es con una pareja distinta, mucho mejor. Son verdaderos fanáticos del sexo y, como supondrán, la mayoría son de sexo masculino. Este curioso somatotipo generalmente encuentra su mejor habitat en las universidades y otros centros de estudio. Desde estos cuarteles generales, salen en expediciones nocturnas regulares, paseándose por discotecas, pubs y en general, todo tipo de centros de diversión nocturno. El objetivo es levantar una buena base de datos que le permita mantenerse siempre con reservas de las cuales pueda echar mano. No es raro verlos pasear con mujeres distintas en pocos días. Pero no se crea que son unos irresponsables, todo lo contrario, son muy cuidadosos y el preservativo es su mejor amigo, son muy precavidos en su higiene y casi siempre tienen dos o tres hostales de su preferencia, los cuales van rotando según la acompañante de turno. Por lo general viven tranquilos y sin sobresaltos, cuando ven que el círculo se les está cerrando, es decir, cuando una de sus parejas lo presiona para formalizar la relación, inmediatamente levantan vuelo sin el menor atisbo de remordimiento. ¿Y usted, pertenece a alguna de estas corrientes de opinión?


MeneameMeneame | del.icio.us

Un Comentario »

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>


Quién Soy

Categorías

Tags

Mis Tags

Sindicar