Deporte no supervisado = Lesiones
education @ 19:08
Soy una persona que gusta mucho del deporte, especialmente del vóley, el cual sigue siendo mi favorito desde la primaria. Al comienzo, las clases de educación física eran un verdadero fastidio, es que en el colegio donde estudié le daban mucha importancia al ejercicio físico, de tal forma que durante la semana pasábamos cuatro horas haciendo deporte. Aún recuerdo a mi profesora de deportes, era realmente intimidante, pero sin llegar a ser agresiva. Alta, de piel morena, voz gruesa y excelente condición física, Elva, no esperaba nada menos de sus alumnas, digo alumnas porque a pesar de ser un colegio mixto, los chicos tenían un profesor aparte, especialista en tortura.
Toda la primera hora la pasábamos corriendo, haciendo ejercicios de estiramiento, saltando y escuchando los ensordecedores ¡Prrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!, del silbato de la profesora cada ves que alguien ya no podía más y se detenía retrasando al resto. La segunda hora, estaba dedicada aprender danzas típicas, esta parte era bastante relajante, ya que había un cambio de profesora. La tercera hora íbamos por nuestra cuenta. Nos repartíamos los campos para jugar vóley, fútbol o lo que los chicos desearan. Lo malo era que muchos no tomaban en cuenta que la profesora de educación física continuaba vigilante, y ponía mayores calificaciones a aquellos que en las dos subsiguientes horas continuaran haciendo ejercicio por voluntad propia.
Cuando comprendí lo importante que eran las dos últimas horas en mis calificaciones, lejos de lamentarme comencé a practicar con una amiga llamada Liz, y aprendimos a jugar vóley. Así comenzamos poco a poco, usando una cancha completa solo para las dos. El problema surgió luego. Como nos dejaban por nuestra cuenta y sin más indicaciones que los ojos de la profesora clavados en cada uno de nosotros, al jugar sin indicaciones sobre cómo caer, cómo salvar una pelota, o cómo contestar adecuadamente, sufrí una serie de lesiones en ambas rodillas y en el pulgar de la mano derecha. Hasta el día de hoy una de mis rodillas hace un sonido parecido al chasquido de una puerta, es bastante curioso, sin embargo los doctores dicen que no debería de preocuparme, me recetan antiinflamatorios y me aseguran: ya pasará…
Cuando quisimos mejorar y comenzamos a usar bolas de medida oficial, los brazos se nos llenaron de pequeños moretones que, para nuestra suerte, desaparecían a los dos días. En ese entonces la profesora había dejado de ser un problema, éramos de las pocas personas que no eran vigiladas tan seguido. Por desgracia, antes de participar en el primer campeonato de ciclo, en el cual, junto con Liz representaríamos al colegio, me torcí el dedo anular, una vez más en la mano derecha. Practicar deporte es beneficioso si quieres tener una buena condición física, sin embargo, resulta perjudicial practicarlo sin ningún tipo de supervisión ni de equipos. No pude participar, y esa articulación, a pesar de no tener un daño serio, es más ancha en comparación a los otros dedos de mi mano.
Esto pasa a muchos adolecentes y niños, que quedan con algún tipo de problemas luego de practicar algún deporte sin supervisión. Fracturas, torceduras, articulaciones severamente dañadas, pueden ser el resultado de divertirse sin los equipos adecuados. Esto no significa alejarnos del deporte, ya que sus beneficios en nuestra salud son más que considerables, yo personalmente lo sigo practicando, aunque sin tanto entusiasmo. ¿Continuarías practicando tu deporte favorito a pesar de haber sufrido lesiones? Yo creo que sí… Si las personas desistieran cada vez que surge algún inconveniente entonces muchos deportistas de renombre no serían lo que son hoy, ya que el deporte se trata de practicar y de ser perseverante. Este es el caso, por ejemplo, de aquellos que practican gimnasia, artes marciales o también de aquellos denominados deportes extremos.

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